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Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica en la que las células de la piel de las zonas afectadas, llamadas queratinocitos, se reproducen mucho más rápido que las de una persona sin psoriasis, y se acumulan formando unas placas enrojecidas, engrosadas y escamosas en la piel.

  • La psoriasis no es una enfermedad contagiosa ni indica una higiene descuidada.
  • La psoriasis no sólo la padece el paciente: su entorno personal también se ve afectado por las repercusiones físicas y psicológicas de la enfermedad.
  • Además del componente físico, la psoriasis tiene un importante impacto sobre la salud mental, incluso mayor que el de otras enfermedades crónicas.
  • La psoriasis es una patología crónica que puede controlarse siguiendo el tratamiento adecuado, mejorando la autoestima y la calidad de vida de forma importante.
  • La psoriasis aparece en forma de brotes, con periodos de mejoría entre ellos (lo que se conoce como remisión).
  • Existen distintos tipos de psoriasis y un mismo paciente puede padecer cuadros diferentes a lo largo de la evolución de su enfermedad.
  • El dermatólogo es el especialista mejor cualificado para decidir cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente. El manejo de la psoriasis siempre es individualizado, ajustándose a las necesidades en cada momento de la enfermedad.
  • La psoriasis se debe abordar de forma global, atendiendo no solo a los síntomas de la piel sino también a la afectación en articulaciones, riesgo cardiovascular o repercusión que pueda tener sobre la calidad de vida del paciente.
  • Es importante que el médico valore la posibilidad de una artritis psoriásica, por lo que el paciente debe informarle de cualquier indicio como puede ser el dolor de espalda crónico, sobre todo durante la noche y que no desaparece con reposo, dolores en las articulaciones, inflamación de los dedos o de los tendones.
  • En el paciente con psoriasis es importante evitar los golpes en la piel, que pueden desencadenar nuevas lesiones y moderar el consumo de alcohol, que puede empeorar la enfermedad.